Lo que siento ahora mismo es muchísima rabia.
Tengo un nudo en la garganta y sólo quiero deshacerme de él llorando sin parar. Sollozar hasta que no me queden fuerzas y acabe tirada sobre el suelo con la mirada perdida y la mente vacía y callada.
Siempre me pregunto "¿podré ser realmente feliz algún día?" y mucho me temo que la respuesta es no. Nunca podré saber lo que es la felicidad completa, no conoceré una vida plena y placentera, yo no tengo esa oportunidad. Puedo ser feliz un instante, un día o incluso un mes... pero, en cuanto me acomodo, una sombra aparece volviéndolo todo oscuro y frío. Y eso es lo peor: la sombra soy yo.
Hay veces en las que sólo veo una solución... Pero soy tan cobarde que no me atrevo ni a empezar nada ni a terminarlo. Y aquí estoy, hecha un ovillo en el ojo del huracán, temiendo moverme, muerta de miedo, sólo que el huracán sólo existe en mi imaginación. Y la vida pasa y yo no quiero moverme porque no sé cómo reaccionará el mundo si hago algo inesperado.
Hamlet, Desaparecer.
